Siempre se ha dicho que el verano es la estación más proclive a los tonteos, los ligoteos y el amor en general. Debe ser por eso que Chupertópico ha despertado de su letargo primaveral, y tras ser seleccionada para dos festivales veraniegos, sigue dando que hablar durante este periodo estival.
El País Vasco se ha rendido a sus encantos, y son dos los festivales que han tenido presente Chupertópico en su cartel. Korterraza lo seleccionó entre los 34 cortos que se están proyectando esta misma semana (entre el miércoles y el sábado, ¡todavía estáis a tiempo!) en plena plaza de la Virgen Blanca de Vitoria. Por su parte, el festival de cortos Basartena, en Urduliz, otorgó a Chupertópico una mención especial. Ahí queda ese poderío.
También a Madrid le gusta Chupertópico. Por eso en septiembre lo podremos ver en el Festival de Cine de Madrid-PNR, esta vez proyectado en 35 mm, en pantalla grande.
Pero el interés más llamativo por la historia de Alicia e Ismael viene desde muy lejos, desde más allá de los Cárpatos. El festival Open Cinema de San Petesburgo ha elegido Chupertópico entre los cortos a proyectar durante su celebración. Parece que finalmente, aunque no sea de la mano del Venguerovich de Platonov, Raúl conseguirá llegar hasta la mismísima Rusia.
Y si el País Vasco, Madrid o San Petesburgo no os pillan muy a mano, no os preocupéis, que no todo está perdido. Mediaset ha comprado los derechos de emisión de Chupertópico durante tres años, así que quién sabe si algún día podremos disfrutar del corto desde nuestra casa en la cadena de Belén Esteban (Telecinco creo que se llama) o en alguno de sus otros canales del universo digital.











