Las hay divertidas, reivindicativas, solidarias, informativas o románticas. Con muchos seguidores o incomprensiblemente desiertas. Viejas conocidas y novedades. Pero de una forma u otra, merece la pena echarle un vistazo a las páginas de Facebook surgidas en torno a Raúl y en consecuencia, a Fermín. A veces al revés. Porque todas ellas reflejan, mejor que ningún audímetro ni ninguna encuesta, el pensar popular.
Empecemos recordando a las de siempre. Cuántos no pensamos, mientras duró El internado, aquello de que Fermín no debía morir. Más de 2.800 personas se adscribieron y fracasaron en tan noble causa.
Tras la hecatombe final y la vuelta de las aguas a su cauce, nuestras páginas del blog y de seguimiento al actor siguen informando de la trayectoria profesional de Raúl en la red de redes, y los mensajes en el muro desde distintos lugares del mundo no dejan de llegar alabando su trabajo y hasta a veces, por increíble que parezca, el nuestro. Así que aprovechamos para decir “¡Gracias!” a todos aquellos que nos ayudáis a mantener las plataformas.
Sin embargo, no son ninguna de nuestras páginas la mejor ni más divertida alusión a Raúl ni a su personaje en El internado que hemos encontrado. Ni mucho menos.

Un rápido paseo por la red azul ya nos hace presentir cierta obsesión por la comparación entre Fermín y los héroes clásicos. Casi enfermizo es lo de Chuck Norris, que se las ve con el cocinero más querido de la televisión por partida doble. Los más cautos afirman que él es el Chuck Norris español. Pero otros, más atrevidos, afirman que la divinidad del amigo americano terminó cuando Fermín se despertó de la siesta.
Ni el indescriptible Águila Roja ni el eterno Superman se libran de la quema. Y no para salir bien parados precisamente.
En otro sector están aquellos a los que el final de la serie les agrió el sentido del humor y dicen estar tristes, jodidos o indignados. He de confesar que después de la emisión de cierto capítulo de cierta serie, me hice fan de todas. Soy débil.
En el polo opuesto se hallan los optimistas, aquellos que en lugar de quejarse, proponen alternativas. Por ejemplo, un spin off con la vida de Fermín.
(Nota aclaratoria: estimada Globomedia y Antena3. Si hubiera una remota posibilidad de atender a esta petición, hemos de recalcar que la idea es que se cuente la vida de Fermín. La vida. Repetimos. La vida. Gracias.)
Dentro de este abanico de personalidades, destacan aquellos que incluso dan un paso más y se atreven a lanzar un órdago a las dos únicas personas capaces de solucionar esto: los guionistas y Dios. Al segundo le ha sido ofrecido un lote con la familia Espí al completo a cambio de la vuelta a la vida del héroe y, en otro apartado, a Evelyn y Javier Holgado.
A los señores guionistas, dos recaditos. Uno recordándoles, por si se les había olvidado, que Fermín siempre será el mejor personaje de El internado. Y otra de alguien que pensó que habría sido mucho más productivo ver morir a Evelyn en lugar de al cocinero. Truculento pero cierto.

Mucho más sentida es esta página donde se pide un minuto de silencio por Fermín o esta otra en la que más de 1.170 personas desean el descanso eterno del héroe, amante y cocinero.
Dentro de la sección de inclasificables nos encontraremos con una de mis favoritas: “Me pone Fermín, el cocinero de El internado”. No especifica cómo nos pone pero suponemos que la cosa estará entre bruta y muy bruta. Yo, por si acaso, le di a “Me gusta”.
Por haber, hay hasta páginas representativas de enormes dudas existenciales, como esta que cuestiona de dónde sacaría Fermín el tiempo para cocinar para trescientos niños. Y no es cosa de unos pocos curiosos, no. El perfil cuenta con la friolera de 6.800 fans. Ahí es nada.
Queda un hueco para el romanticismo en la red social en nuestra página fermaría y en este grupo que pedía que Fermín y María estuvieran juntos por siempre. Con lo buena y sencillita que era la idea…
Eso sí, el amargo final no ha hecho desistir a sus seguidores. Y para muestra, unas cuantas páginas. Y es que Facebook no es sólo un medio de expresión, sino que también se ha convertido en una herramienta reivindicativa. Hay un dicho popular que reza “Pedid, y se os dará”. Y nos lo hemos tomado al pie de la letra.

Cuesta resignarse a no volver a ver a Marta y Raúl compartiendo escena. Quizá por eso, unos cuantos utópicos seguimos creyendo que algún día podremos verles juntos sobre las tablas de un teatro. Si algún empresario se anima, que sepa que ya somos más de doscientos. Con unas entradas a un precio razonable, igual no se forra, pero nos hace felices.
Como felices nos hicieron Globomedia y La Sexta cuando llevaron a SLQH a Raúl Fernández hace unas semanas, cumpliendo en gran parte con nuestra petición, creada a través de Facebook sólo unos días antes, de que él y Marta Torné acudieran juntos al programa. Estuvimos cerca.
Como cerca podemos estar ahora de conseguir algo mucho más “sonado”. Hace unos días, alguien creaba una iniciativa a través de la red pidiendo que Raúl y Marta fuesen los encargados de despedir este año en Antena3 con las tradicionales campanadas de Nochevieja. Ya son más de 400 personas las que han convertido en un éxito la idea. Para mayor jolgorio, la propia cadena se hace eco de la idea a través de su Twitter.

Piénselo, señores de Antena3. Apuesto a que les verían hasta en nuestro país vecino, donde el fenómeno fermaría ha llegado con todo su esplendor.
Y ahora, confesad. Durante esta lectura, ¿cuántas veces habéis pinchado en el botón "Me gusta" de Facebook? :P