Noticias sobre Platonov


En los últimos días estamos colapsando el blog con el aluvión (o plétora xD) de noticias que nos llega como consecuencia del estreno de la quinta temporada de El internado. Continuaremos hablando de la serie en la siguiente entrada, gracias a nuestro proyecto Nueve días, nueve fermarías (estad muy atentos, que pronto llegará el momento), pero ahora toca darnos un pequeño respiro de El internado para volver a Platonov.

Dos son las noticias que tenemos sobre la obra. Una buena y una mala. Como quiero dejaros buen sabor de boca cuando acabéis de leer esta entrada, empezaré por la mala.

La página web del Centro Dramático Nacional anuncia que las representaciones de Platonov han sido suspendidas temporalmente. Estaba previsto que el montaje estuviese en escena desde el 19 de marzo hasta el 24 de mayo, pero se han visto en obligación de cesar las funciones durante unos días, por enfermedad del actor que interpreta al maestro de escuela protagonista de la obra, Pere Arquillué. Desde aquí deseamos su pronta recuperación.

Y agarraos, porque ahora llega la buena noticia. La página web oficial de Raúl Fernández de Pablo, anuncia que Raúl fue galardonado con el premio al "Mejor actor pasional", en los premios nacionales de Teatro otorgados por la fundación Jacob Fitzgerald el pasado lunes 11 de mayo. Este galardón ha recaído en Raúl gracias a su interpretación de Venguerovich2 en Platonov. Lo cierto es que no tenemos conocimiento de la magnitud o importancia de estos jóvenes premios, que celebran este año su primera edición, pero siempre es de agradecer que se empiece a reconocer a un actor que lleva ya unos cuantos años haciendo un buen trabajo sobre las tablas de los escenarios. Felicidades Raúl.

Raúl visita Espejo Público

Esta mañana se ha producido un milagro en toda regla. Las oraciones, súplicas, ruegos y rezos de las fermarías al fin han surtido efecto, y Raúl ha aparecido en un programa de Antena 3 promocionando la quinta temporada de El internado. Por si este hecho no fuera lo suficientemente prodigioso, hay algo más que confirma que nos hallamos ante un auténtico milagro. Raúl estaba acompañado por Marta Torné, su (y nuestra) querida María en El internado; así que por primera vez en la historia de los programas de televisión, hemos podido ver una entrevista conjunta a los dos actores que dan vida a nuestra pareja favorita. Estamos en la obligación moral de notificar al Vaticano, o en su defecto al agente Mulder, este hecho sobrenatural que ha sobrecogido nuestros corazones.

En la entrevista también está presente Irene Montalá, la profesora de historia que llega al internado esta temporada, y que como todo hijo de vecino en la serie, tiene algún secreto que esconder. Nos alegramos de su presencia en el programa, pero resulta cuanto menos llamativo que la actriz que interpreta a un personaje que aún nadie ha visto en acción, vaya a la tele a promocionar la serie a las primeras de cambio, mientras que el actor que da vida a Fermín, un personaje con mucho peso en la trama y con mayor tirón entre el público, ha tenido que esperar la friolera de cinco temporadas para que los señores de Antena 3 le hagan un huequecito en uno de sus programas.

La entrevista en cuestión se ha realizado en Espejo Público, y ciertamente no es ninguna joya del periodismo. Primero confunden el nombre del personaje interpretado por Marta con el de la actriz, y luego colocan a Raúl un apellido que no le corresponde, González. Por un momento pensé que el futbolista del Real Madrid iba a colgar sus botas, e infiltrarse como cocinero en el Laguna Negra esta temporada. Si es que el tiempo nos da la razón, porque viene a colación recordar que hace ya bastante tiempo, hablamos aquí de la dureza de apellidarse Fernández. Por otro lado, la entrevista es tan breve que apenas da tiempo a meterse dentro; pero aún con todo, os aseguro que merece la pena verla. Yo diría que hasta merece la pena verla varias veces, para compensar la brevedad. Aquí os la dejamos:



Gracias a samureta por el vídeo ;)

Vuelve El internado

Esta noche me voy a dormir de un humor mejor de lo habitual. Leyendo esto, podríais pensar que hoy he vivido una experiencia singular que ha dado una nueva dimensión a mi vida, o simplemente que un suceso inesperado ha conseguido sacarme de la rutina diaria; pero lo cierto es que ninguna de esas dos cosas ha ocurrido, y que no espero que mañana sea muy distinto de hoy en ese sentido. Entonces, ¿cuál es la causa de tanto buen rollo interior?

Venga va, lo confieso. Mi inusual buen humor noctámbulo se debe a que sé que mañana se estrena la quinta temporada de El internado. ¡Aaaah!, pues vaya, ¿y eso es todo? Pues sí, eso es todo, pero entendedme; cuando uno es fiel seguidor de la serie, y además gasta parte de su tiempo libre en alguno de los foros dedicados a ella, estar a horas de tenerla nuevamente en pantalla, da lugar como mínimo a un ligero cosquilleo en el estómago. ¿No os provoca esta foto esa sensación?


Aún con esto, a las personas ajenas a este fenómeno, les puede resultar extraño que una serie de televisión sea capaz de generar tantas emociones, pero hay que tener en cuenta que los foreros de El internado hemos tenido mucho tiempo para “reflexionar” sobre la serie desde que acabara su cuarta temporada, allá por el mes de enero. Aquí va una breve relación de nuestra actividad neuronal desde entonces, para que nos entendáis un poquito mejor, o para que acabéis de convenceros de que estamos como auténticas chotas:
1. Teorizar sobre las múltiples tramas que quedaron abiertas en el capítulo final.
2. Partirnos el eje gracias a los infumables rumores sobre lo que iba a pasar, generados vía internet por sujetos que se aburren mucho.
3. Descojonarnos abiertamente de los “adelantos” publicados por algunas revistas, que tenían como principal fuente de información los infumables rumores sobre lo que iba a pasar, generados vía internet por sujetos que se aburren mucho.
4. Leer con avidez los adelantos reales que iban llegando con cuentagotas a lo largo de las últimas semanas.
5. Analizar, examinar, DISECCIONAR esos adelantos punto por punto, a fin de alabar o criticar cada una de las novedades que destapaban.
6. Repetir el punto 1 con toda la nueva información adquirida.

Sabiendo esto, cabe pensar que no le falta razón a Javier Ríos, el actor que se ha incorporado al reparto de El internado para interpretar a Hugo alias “chandalero que te pires” xD, cuando dice que los espectadores de esta serie somos tan devotos, que no parece necesario animarnos a verla (podéis escucharlo en el vídeo que está al final de la entrada).

Sin duda los buenos resultados de audiencia cosechados por las temporadas anteriores, constituyen un colchón importante de cara a la quinta temporada, pero los responsables de la serie no han de infravalorar la inteligencia de los que estamos detrás de la tele. Y es que los seguidores menos adeptos a El internado lo tienen muy fácil; pueden cambiar de canal con pasmosa facilidad si la serie no les ofrece aquello que esperan.

Quedaría entonces una pequeña legión de fieles espectadores, de ésos a los que les duele en el alma pulsar otro botón del mando mientras El internado está en pantalla. Pero ojo, a nadie se le debe escapar que una parte de esos acérrimos seguidores, constituye a su vez uno de los sectores más críticos y exigentes con la serie. Ellos tienen en mente cada pequeño detalle para el que todavía no se ha ofrecido explicación; son los que recuerdan nítidamente la actitud de tal personaje ante tal situación, y esperan que su forma de proceder sea coherente en el futuro. Ellos serán los primeros en detectar cualquier cagada, por pequeña que sea, y de perdonarla porque el conjunto les compensa con creces; pero que no quepa duda que también ellos serán capaces de darle la espalda a El internado si deja de tener esa magia que los enganchó, con el agravante de sentirse estafados y cabreados ante las pretensiones de alargar más de la cuenta una serie de misterio que, por definición, tiene un argumento limitado.

A pesar de todo, sé de buena tinta que la mayoría de los que visitáis asiduamente el blog estáis como yo, esperando ansiosamente la vuelta de El internado, sobre todo para saber que le deparará el destino al cocinero con más sex-appeal de la televisión (con permiso de Arguiñano xD), pero por si ha llegado hasta aquí algún despistado que no tiene muy claro si merece la pena o no embarcarse en la quinta temporada de la serie, dejamos un vídeo (¡gracias otra vez samu!) en el que los actores tratarán de convencerlo de que no se la pierda.

Para el resto, diré que en este vídeo aparece nuestro Raúl, tan simpático y tímido como de costumbre, transmitiéndonos un mensaje que tiene su miga: la quinta temporada se ha hecho con respeto hacia los que nos gusta la serie. Sobra decir que como espectadores encariñados con El internado, estamos deseando estar de acuerdo con él.

Los personajes que inspiraron a Fermín (I)

Empezamos con esta entrada una serie de artículos dedicados a aquellos personajes literarios, televisivos o pertenecientes al mundo del cine que, de una forma u otra, podrían haber inspirado la creación de un personaje tan complejo como Fermín. Es probable que El Internado cuente con algunos de los mejores guionistas de este país, no lo vamos a negar, pero la inspiración no viene sola y, a veces, hay iconos tan grandes que es imposible no dejarse influenciar por ellos. Os advierto ya que vais a encontrar comparaciones que esperáis y otras que os van a sorprender, creo, bastante. Allá vamos.

Es alto, delgado, cínico, meticuloso, frío, ingenioso, brusco en ocasiones. De profesión, investigador. Y no se le da nada mal. En sus ratos libres, muestra una debilidad especial por las artes. ¿Adivináis quién es? Pues no, mis pequeñas obsesas. No es ése cocinero que ocupa el noventa por ciento de nuestras neuronas útiles, sino un personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle. Un tal Sherlock Holmes. Uno de ésos iconos que siempre actúa como referencia a la hora de crear al personaje intuitivo, inteligente y cerebral, y que es, innegablemente, una de las bases de nuestro cocinero.


El otro icono de la literatura en que se sustenta Fermín, ya no por su carácter sino por su pasado, es el Hamlet de Shakespeare. O al menos, él es la mejor y más socorrida representación literaria del hombre cuya cruzada personal se basa en vengar la muerte del padre. Además, como le ocurre a Fermín, Hamlet sufre pesadillas recurrentes con la imagen de su padre. La diferencia, claro, es que a Hamlet su padre le cuenta en sus visiones quien le mató, lo que en el caso de nuestro cocinero, le habría facilitado bastante la tarea. :P

En el cine, quizá el referente moderno para este tipo de caracteres sea el agente doble Jason Bourne. Matt Damon prestó su imagen al personaje creado por el novelista Robert Ludlum, miembro de élite de los cuerpos especiales de la CÍA. Bourne es analítico, frío y manipulador. Su principal rasgo es una inteligencia por encima de lo normal y una habilidad innata para el uso de las nuevas tecnologías. Bueno, sí, también da tortas como panes. En esta última área nuestro Fermín cojea un poquito y casi nunca llega la sangre al río. Y cuando llega, es la suya. Porque anda que no le han dado. Pero obviemos los momentos bajos de nuestro héroe y recordemos que cuando se pone, también sabe dar de lo lindo. Recordemos su pelea a lo Kung Fu (¡mira, otro referente!) con Nora en la cocina. O mejor no, ya que hemos dicho que vamos a obviar ésas escenas que no podríamos catalogar como nuestras favoritas, por decirlo suave. :P


Si buscamos en las series que ya existían cuando un guionista de gustos exquisitos se inventó a Fermín, es imposible encontrar algo ni remotamente parecido en la ficción de nuestro país. Ni siquiera el investigador más célebre de los últimos años en España, el Pepe Carvalho de Vázquez Montalbán, tiene mucho que ver con Fermín más allá de sus profesiones.

En las series americanas encontramos dos iconos de personajes masculinos, uno de los noventa y otro de esta década, ambos protagonistas de dos series que son, quizá, las más relevantes de su época, a los que vamos a reservar su propia entrada por la cantidad de similitudes que hay entre ellos. Aparte de los dos mencionados, cuya identidad me reservo por el momento, Fermín ha tenido sus momentos “Grissom”. Eso sí, la relación con el personaje es puramente profesional, ya que hasta donde sabemos, a Carlos Almansa no le atrae el mundo de los insectos y Grissom tiene una vida personal bastante menos tortuosa que la del cocinero. Pero es inevitable recordar C.S.I. cuando uno ve a Fermín sacar los rayos ultravioleta, los líquidos misteriosos y las cuerdas rojas para examinar la escena del crimen. :P

Hasta aquí el primer artículo de esta serie. Si os resulta interesante, esperad y veréis, que esto no ha hecho más que empezar. ;)

Todos quieren ser Fermín

Los malos de ficción, a poco bien construidos que estén sus personajes, suelen resultar muy atrayentes para el público. Cada espectador tiene sus propias razones para justificar esta atracción: algunos conseguirán liberar adrenalina profiriendo toda clase de improperios contra ellos, otros se sentirán enormemente fascinados por la exención de los malos de respetar cualquier tipo de regla establecida, y otros simplemente opinarán que sus perversidades resultan de lo más entretenidas.

Por ello, son muchos los malos del cine o de la tele que forman parte de la memoria colectiva. Entre los más idolatrados generación tras generación, está Darth Vader, sin duda uno de los personajes más recordados de la mítica saga de George Lucas. Entre los que se ganaron por derecho propio el odio profundo de al menos la mitad de la población del planeta, está Alexis Carrington, el pérfido (y sumamente divertido) personaje de Joan Collins en Dinastía. Entre los malos recientes que tienen muchas papeletas para pasar a los anales de la historia televisiva, está un personaje con una de las psicologías más complejas que yo haya visto nunca en la pequeña pantalla, el impredecible Ben de Lost. Y entre mis preferidos (tenía que mencionarlo xD) está uno de los malos con la estética más curiosa del mundo del cine, el despiadado Alex DeLarge de La naranja mecánica.

Pero por lo visto, la fascinación por los malos no es sólo cosa de los espectadores. Los actores también pugnan por interpretar personajes que tengan al menos un resquicio de maldad en su corazón. Hace unos cuantos meses, gracias a samureta, conseguimos un artículo del diario Qué!, en el que algunas de las caras más populares de El internado confesaban cúal es el personaje de la serie que desearían interpretar. Aquí tenéis ese artículo:


Como veis las respuestas son bastante unánimes. De los 6 preguntados, 2 se quedan con Camilo, el malo por excelencia de El internado; y 4 (incluido el propio Raúl) eligen a Fermín, al que sólo se puede tachar de malo, matizando mucho el significado de la palabra.

A nosotras, admiradoras irredentas del cocinero, no nos resulta extraño el resultado de este pequeño referéndum. Y es que en la pantalla, los malos por definición, ésos que carecen de cualquier tipo de escrúpulo son tremendamente divertidos e interesantes; pero no nos engañemos, los personajes más ricos no suelen ser merecedores de subir derechitos al cielo a gastar la vida eterna caminando entre nubes de algodón, ni de pudrirse eternamente en el fuego de las calderas del averno. Y esto es lo que le pasa a Fermín.

No hay lugar a dudas sobre esa doble cara de personaje apetecible para cualquier actor, que Luis Merlo apuntaba en el artículo. Y es que la dualidad de Fermín está presente desde el capítulo uno de la serie, cuando nos sorprendieron con que el simpático cocinero escondía una pistola en un cajón, junto a los calzoncillos de corazones. A partir de ahí, conocemos a un hombre cálido en el trato con todos, pero frío y calculador en su misión, capaz de entrar a registrar la habitación de la persona con la que acaba de intercambiar una sonrisa en el pasillo. Luego vemos como su frialdad se va derritiendo ante María, y como con el tiempo, por ella es capaz de arriesgar su misión y su vida; pero no se nos escapa que a la vez, puede mostrarse como un ser tremendamente brusco con su chica, cuando él estima que la situación lo requiere. También en Fermín habita un tipo con un pasado muy doloroso, que siente la necesidad de vengar todo el sufrimiento que le han causado, pero que llegado el momento, a pesar del odio y de la rabia acumulados a través de los años, no es capaz de soportar el peso de quitar una vida.

Esta misma noche, a partir de las 23.00 horas, podemos volver a poner a Fermín en nuestras vidas gracias a El internado: la película, un refrito de escenas de capítulos anteriores, que tratarán de ponernos en situación ante el inminente comienzo de la quinta temporada de la serie.

En éste y en otros muchos artículos del blog, hemos tratado de pintar a Fermín como nosotras lo concebimos, siempre a partir de las pautas que los guionistas han marcado. Y desde este mismo blog, esperamos que en esta nueva temporada mantengan las directrices básicas del personaje, y nuestro Fermín continúe siendo el mismo Fermín de siempre; o mejor aún, que nuestro Fermín llegue a ser más Fermín que nunca. En tan sólo una semana, el día 12 de mayo a las 22.15 horas, empezaremos a descubrir si nuestras esperanzas son o no vanas.

De cómo se forjó la primera cortinilla de la quinta temporada.

Enero 2008.
Globomedia.
11.43 a.m.


- Los anuncios promocionales tendrán que estar listos para Abril.
- Bien, ¿podríamos contar con las jóvenes estrellas de la serie?
- Lo siento, están promocionando Truños y Gordos.
- Vaya por Dios… ¿qué hay de ésa chica que no está en la película… cómo se llama…?
- No, Amparo no hace anuncios…
- No, no. Me refiero a la chica morenita, la que es buena actriz… Blanca…
- Creo que se confunde de serie, señor publicista.
- Eh.. sí, es posible. ¿Qué tal Marta Torné?
- ¿Desnuda?
- No.
- Entonces no.
- ¿Luis Merlo?
- Anda en proyectos con más arte, no podemos contar con él ahora.
- Ya… Es que sería bueno, para publicitar la serie, contar con los rostros protagonistas, ya sabe… ¿Qué hay de ése chico que hace del cocinero?
- ¿Cocinero? ¿Qué cocinero?
- El chico que interpreta al infiltrado de una organización secreta…
- No sé… ¡ah, ya! Se refiere a ése chico que le gusta a las fermarías, ¿no?
- Sí, sí, ¿podríamos contar con él para una cortinilla?
- Pues verá usted, es que no tenemos su teléfono. Como no le hemos llamado nunca para ninguna…
- Vaya por Dios. ¿Podrían entonces darme algunas de las directrices de la quinta temporada para basarnos en ellas? Quizá podrían inspirar un buen…
- Mire usted, la verdad es que no tenemos ni puta idea de cómo vamos a seguir alargando esto.
- ¿Cómo dice? ¿Me está diciendo que aún no han escrito…?
- Estamos barajando la posibilidad de meter cinco personajes nuevos, enrollarlos con alguien y matarlos al final. Entre que los presentamos y los matamos, tenemos un par de horas solucionadas, pero además de eso no hay…
- No se preocupe. Creo que ya tengo una idea…

Platonov: En lo bueno y en lo malo (II)

La avalancha de críticas y reseñas sobre Platonov que nos trajo el estreno de la obra, ha cesado considerablemente tras sus primeras representaciones, pero a lo largo de este mes hemos podido recopilar algunos artículos que nos muestran nuevos matices e impresiones sobre el montaje.

Antes de meternos en harina con los aplausos y los tirones de oreja que los críticos dan a Platonov, merece la pena destacar un extracto del artículo de la revista soitu, donde se dan unas pequeñas pinceladas de algunos personajes de la obra, más allá del maestro de escuela Mijail Platonov, del que ya hemos podido conocer muchos detalles (sí, esta vez sin que sirva de precedente, se hace una breve mención al personaje de Raúl).

... desfila ante nuestros ojos un amplio friso de personajes representantes de todos los estamentos sociales, ... el insolente Glagoliev (Toni Agusti), el arrogante Venguerovich (Raúl Fernández), el vago y borrachín Nikolai Triletski (Gonzalo Cunill), o el irresoluto y pusilánime Serguei (David Luque)...
(soitu.es)

Entrando ya en materia con las críticas, la mayor parte de ellas destaca que, a pesar de las dificultades acarreadas por el hecho de ser Platonov una obra primeriza, a las que se suman las derivadas de la complejidad del texto y de la excesiva duración del original, Mayorga y Vera consiguen una versión más que aceptable. A grandes rasgos, su Platonov recibe los parabienes de la crítica, salvando algunas excepciones, que también recogemos, para que no se nos pueda tachar de partidistas.

La versión es pulcra y ponderada, con un lenguaje actual, muy cuidado; muchas escenas, empero, resultan excesivamente esquemáticas.
(soitu.es)

Juan Mayorga ha reducido el voluminoso texto, para dar forma a una obra bien construida.
(La república cultural)

La versión de Juan Mayorga facilita la comprensión del texto y logra condensar en poco más de 2h30 lo que Chéjov habría montado en 6h. Sin embargo, una pieza del puzzle no acaba de cuajar…El peso de Platonov es predominante en la obra y eclipsa a menudo los conflictos de los secundarios que terminan la obra ahogados en un pozo sin fondo, sin que el espectador haya podido apreciar el proceso completo por el que atraviesa el personaje. (notodo.com)

Del mismo modo, la escenografía de la obra obtiene numerosos elogios, tanto por su simplicidad como por su eficacia, aunque también hay quien no se muestra del todo satisfecho con ella:

La puesta en escena sencilla, despojada de elementos costumbristas, somete a los variados espacios donde se desarrolla la acción a un riguroso proceso de estilización que rescata sólo los imprescindibles elementos de atrezzo y utilería... (soitu.es)

La escenografía sitúa al espectador en el drama a través de proyecciones audiovisuales (Álvaro Luna), nos trasladan del bosque a la estación de tren, o al interior de una mansión a través de sonidos y grandes paneles proyectados. (La república cultural)

La escenografía es interesante, aunque a veces confusa.
(notodo.com)

[Refiriéndose a la segunda parte de la obra] Y la escenografía es sustituida por audiovisuales en la sugerencia de la proyección sobre pantallas. Y las luces de Juan Gómez Cornejo sirven para crear atmósferas. Creo que es un gran error de bulto que lastra la representación ya que el teatro chejoviano necesita fisicidad. (Estrella digital)

Surgen también desacuerdos en torno a la figura de Pere Arquillué, que da vida al personaje de Platonov. Mientras que algunos alaban profusamente su trabajo, otros concluyen que no da la talla ante un personaje tan complicado:

Mijail Platonov es el actor catalán Pere Arquillué que da vida al protagonista. La interpretación es magistral y no decae a pesar de llevar sobre sí el peso de la obra. (La república cultural)

Pere Arquillué se apodera del escenario desde el minuto uno y se agradece ver a un actor capaz de tomar las riendas de la obra de manera tan rotunda. Sin embargo y a pesar de todos sus esfuerzos, Platonov no llega a romper del todo ni a emocionar. (notodo.com)

... a medida que avanza la obra, los permanentes cambios de estado de ánimo del protagonista pierden la espontaneidad y la vivacidad del principio, sus explosiones de cólera se amortiguan, su agudeza e impetuosidad se atemperan y se pierden los contrastes en un proceso que va más allá, de lo que sería la natural evolución psicológica del personaje hacia la frustración, la melancolía y el abatimiento, y que tiene que ver, creo yo, con el trabajo de interpretación, con las dificultades propias del personaje cuya extrema complejidad desborda las posibilidades de Pere Arquillué.
(soitu.es)

El resto del elenco no tiene “tantos ojos clavados en su nuca” como Arquillué, así que la disección que los críticos realizan de su interpretación no es tan exhaustiva como la del protagonista. En líneas generales, puede afirmarse que el trabajo de los actores gusta a los críticos, aunque no falte quien ponga algún que otro pero a su labor:

Todos los actores están a la altura, si bien Mónica López ejerciendo de anfitriona, el propio Platonov, Pere Arquillué, y Carmen Machi, que interpreta a Sacha, la mujer del protagonista, son los que llevan la voz cantante y ofrecen los mejores destellos de todo el espectáculo.
(El confidencial)

Los actores están soberbios, son 19 y al frente Pere Arquillué que parece un Depardieu a la catalana. (Estrella digital)


Desde el punto de vista del trabajo de los actores, en general, los secundarios encajan con varia fortuna sus respectivos papeles; Carmen Machi, Elisabet Gelabert y Mónica López resuelven con solvencia su cometido; las dos primeras no están al máximo de sus posibilidades y las hemos visto en tardes mejores; respecto a Mónica López presta a Anna Petrovna elegancia, desenvoltura y una buena dosis de energía y de vitalidad. Destaca asimismo Roberto San Martín en su papel Ossip.
(soitu.es)

Todos
[los personajes] se asoman al abismo pero ninguno logra transmitir al espectador su ansiedad y desorientación emocional. (notodo.com)

En cualquier caso, las conclusiones que se derivan de los nuevos artículos y críticas sobre Platonov, están en la línea de los que surgieron después de su estreno: a pesar de todos sus defectos, no habría que desaprovechar la oportunidad de acercarse al María Guerrero a disfrutar de la obra:

El intento ha merecido la pena.
(soitu.es)

En líneas generales, estamos ante un montaje bien dirigido por Gerardo Vera y bien interpretado, sin grandes sorpresas pero con los deberes muy bien hechos.
(notodo.com)

Platonov es una obra de teatro en estado puro, bien adaptada, muy bien interpretada y que merece la pena disfrutar.
(La república cultural)

Platonov
es una obra interesante, imperfecta, desmesurada, mal resuelta por el director y por el adaptador. Pero estos no le quita ningún ápice de interés a esta visión profundamente pesimista del mundo. Hay que verla. (Estrella digital)

Y aún a riesgo de que me odiéis por hacer la entrada más larga de la historia del blog, tengo que añadir algo más. Tan importante o más que la críticas, son las opiniones del público de a pie que acude a ver la obra. Hasta el momento ha habido dos personas que han querido dejar su comentario sobre Platonov en nuestro blog (desde aquí, queremos dar las gracias a ambos). Con su permiso, dejo aquí las palabras que ellos dedican a la obra, y animo a todo el mundo que la haya visto y que llegue hasta aquí, a hacer lo mismo:


El otro día (Miércoles) fui a ver la obra de Platonov en el María Guerrero, en conjunto un elenco brillante, conozco a alguno de ellos (Paco Obregón fue mi profesor de Interpretación hace tiempo) y no es por solo cariño, en serio. Muy divertidos Paco y Jesús en sus borracheras, genial del trabajo de los actores jóvenes (me encantaron todos) especialmente sorprendido por el trabajo de Roberto San Martín..... Mónica López increíble, la naturalidad y la belleza en movimiento. Carmen Machi, a ratos correcta y otros, sobre todo en los momentos más dramáticos, lamentablemente, poco creíble y forzada. Pere Arquillué (Platonov) es un gran actor, y hace un trabajo brillante, encaje o no en el físico de galán que se presupone a PLATONOV.

En definitiva, un montaje altamente recomendable con una puesta es escena que realza la interpretación de los actores a su favor.
P.D. La primera parte de la obra con la fiesta en casa de la Generala, el banquete y el baile con casi todos los personajes es escena es maravillosa.
(Ver comentario)

Soy de Barcelona y hace poco la vi en mi viaje de fin de estudios ya que lo decidimos todos los alumnos. Sólo digo que acabamos levantándonos al final de la obra aplaudiendo es una auténtica gozada, acabé entre sollozos al igual que muchos de mis compañeros, para los que no la hayan visto todavía por favor ... id!
(Ver comentario)