Hace unas semanas, os pedíamos que nos contarais qué tenía de especial Raúl para vosotras, y qué es lo que os movía a pasar por aquí de cuando en cuando y seguir sus pasos. Gracias a Ana, Bea, Carmen, Carol, Eva, Laura, Lucía y Nicole por vuestra colaboración.
He aquí el resultado de nuestras pesquisas.
Hay dos palabras que se repiten sistemáticamente en todos vuestros correos: mirada y voz. Vale, hay más cosas. Detrás de algunos correos hay incluso historias dignas de ser contadas. Y hasta respuestas fisiológicas que este hombre provoca en algunas, pero no pretendemos hacer una entrada sólo apta para adultos… ¿o sí? ;)
Pero empecemos por el principio…
Personaje Morbo.
Sabemos, siempre se encarga de recordárnoslo, que Raúl tiene una debilidad especial por el teatro. Pero es innegable que el que lo ha dado a conocer, y el que nos ha descubierto al actor que pisa fuerte las tablas, ha sido su rol dentro de la trama de El Internado. Fermín es un personaje por el que cualquier actor se daría de tortas: es complejo, no es el estereotipo españolito que tanto abunda en nuestras televisiones y tiene un morbo inherente a su historia, que ha terminado contagiando, quizá, la visión del actor.
Aunque en este caso en particular, sería más apropiado decir que Raúl lo que consigue es multiplicar por cien las bondades del personaje.
Yo me enganché tarde a la serie, y al principio me hacia gracia ese muchacho vestido de cocinero (y eso que en esa serie abundaban bellos adonis jovenzuelos, sin pelo en pecho, y mas sosos que la comida para hipertensos), esa nariz (me encantan los hombres con nariz grande), esa tez morena... vamos que era una mera atracción física.
Luego me fue cautivando su personaje en la serie, la palabra que lo define es INTREPIDO. (…) Aparte de ese doble juego Fermín/Carlos que tan bien sabe interpretar. En fin, que los guionistas se lo sirvieron en bandeja de plata para que a nadie dejase indiferente. (Lucía)
Luego descubrí que ese cocinero gracioso tenia un lado oscuro y gracias a ese lado oscuro descubrí a Carlos Almansa, un hombre atormentado por su pasado, con misterio e intriga, con muchos secretos y sobretodo con muchísimo dolor, y para rematar descubrí al Carlos enamorado, dulce, tierno, capaz de quemar un tríptico de 30 millones para demostrar que esta enamorado hasta las trancas. (Laura)
Me gusta Raúl porque él es Fermín.... Y también Férmin... y Carlos... y Charlie.... porque ese personaje tiene algo que me puede. Porque, ¡coño! que me van los atormentados, ¿qué pasa? Porque el color de su pelo me vuelve loca... Porque la forma en la que ama Fermín me llega muy dentro porque me recuerda a mí. (Carmen)
El actor, la mirada, la voz.
Dice Laura que se enganchó a Raúl por culpa de Fermín, como la mayoría de nosotras. El secundario simpático, interesante, y con lado oscuro incluido. Porque aquí, el que corta el bacalao es Carlos Almansa, el alter ego atormentado del personaje.En eso coincidís casi todas: Laura, Eva, Lucía, Carol…
Fermín y Carlos fueron antes que Raúl. Pero luego uno redescubre el actor, y aquí es donde llegan las palabras mágicas. Creo que la palabra “mirada” está en TODOS los correos que nos han llegado.
Y, bueno, esto seguro que lo decís todas pero tiene unos de los ojos mas expresivos que he visto. Transmite una intensidad increíble sin decir palabra. (Nicole)
Lo que más me gusta de Raúl es su mirada, transmite mucho y la expresividad que tiene en la cara y en todos sus gestos. (Bea)
Me sorprende su forma de interpretar porque tiene una mirada muy expresiva con la que te cautiva y a través de la cual podemos saber qué es lo que siente Fermín en cada momento. (Eva).
Me gusta Raúl por lo que dice con esos ojos verdes sin necesidad de mediar palabra, la capacidad que tiene de transmitirme sin apenas mover un dedo. (Carmen)
Pero no sólo de intensidad en la mirada vive el hombre, y mucho menos las seguidoras de Raúl. Su otra arma, casi tan repetida como la primera, es la voz.
Tras la mirada me sorprendió la voz que la modula y moldea a la perfección. Para mí un gran actor debe conseguir esas dos cosas. (Eva)
A mi una de las cosas que más me gusta de Raúl es su voz. Bueno, su voz y su acento, porque es una gozada oírle hablar. (…) No le he visto en muchos papeles, pero entre Fermín, Carlos y Antón, hay un mundo. Por supuesto, ayuda que utilice una inflexión diferente para cada uno de esos personajes. No, si os lo digo yo... ¡¡Tiene que ser su voz!! ;-) (Nicole)
Aparte de estos dos conceptos, hay muchas más frases que hacen referencia al actor y que no tienen desperdicio, sobre todo de aquellas que habéis tenido la oportunidad de verle en su hábitat natural, sobre un escenario.
Después cuando empecé a buscar cosas sobre él, que se curtió en el teatro y que es lo que más le gusta, eso me llenó de satisfacción, saber que no era uno más (un actor mediocre de los que abundan en la tele), sino que era especial, un gran actor. (Carol)
Sabe mutar de papeles dramáticos a cómicos con una facilidad asombrosa, y no desentona en ninguno de ellos. Y entretiene (…) ¿qué hay mejor que un actor consiga eso? (Bea)
También me gusta el lenguaje corporal que utiliza con cada personaje que interpreta. No le he visto en muchos papeles, pero entre Fermín, Carlos y Antón, hay un mundo. (Nicole)
Repetiré lo que dije cuando vine de ver la obra, si alguien tiene la remota posibilidad de venir y verlo, que no lo dude. Es un gran actor y sobretodo, una gran persona.(…). Yo, si os gusta Raúl Fernández como actor, no perdería la oportunidad. Porque además si te sientas en primera fila, tienes a un actorazo a medio metro de ti dándolo todo. (Ana)
ES UN PEAZO DE ACTOR. (Laura)
Paramos aquí para no convertir esta entrada en la historia más larga jamás contada. Pero queda lo mejor. Porque cuando hablamos de la persona, del ser humano, es cuando los halagos no se acaban, y cuando cada una, casi sin querer, habéis dejado un poco de vosotras…



