Teatro del Duende (I)

Creo que podemos decir sin temor a equivocarnos que La Guindalera es, a día de hoy, la casa teatral de Raúl. Sin embargo, antes de que nuestro chico cayese en las sabias manos de su director Juan Pastor, hubo otras compañías teatrales que contaron con su talento para dar vida a alguno de los personajes de sus proyectos.

Una de ellas, la que hoy nos ocupa, es la conocida como Teatro del Duende. Raúl se estrenó en ella con un pequeño papel en el montaje Roberto Zucco, allá por el año 2001, y con ella fue creciendo como actor, hasta que en el 2004 formó parte del elenco de Entrepalos, último proyecto de la compañía en el que intervino.

Otro día tocará descubrir cuales son los otros montajes del Teatro del Duende que contaron con él entre su reparto, pero por el momento nos conformaremos con conocer algunos detalles sobre los dos mencionados. Para ir abriendo boca, aquí están los carteles que servían de carta de presentación a estas dos obras:

Roberto Zucco es un “cuento oscuro” inspirado en un aterrador hecho real, que atrajo la atención del dramaturgo Bernard-Marie Koltès, hasta el punto de llevarle a escribir este texto en el año 1988. El personaje que sirve al autor de inspiración, es un asesino en serie italiano, que con tan sólo 14 años inaugura su particular “currículum” con un parricidio.

La historia de Koltès comienza precisamente cuando Zucco escapa a través del tejado de la prisión en la que se encuentra recluido por el asesinato de su padre. Al salir de la cárcel, su primer movimiento es asaltar la casa de su madre y matarla a ella también. Así comienza una especie de “huida hacia la libertad” que le impulsa a cometer nuevos crímenes: asesina a un policía a la salida de un prostíbulo, a un anciano que buscaba su propia muerte, a una elegante señora y a su joven hijo.

El personaje femenino por excelencia en Roberto Zucco es también muy sombrío. Se trata de una niña maltratada por la vida, que tiene que lidiar con el alcoholismo de sus progenitores, con el amor romántico que su mística hermana le profesa y con los tejemanejes de su hermano, que la arrastran a la prostitución después de haber abandonado la casa familiar.

Cuando los dos personajes se encuentran, la niña descubre su sexualidad y se enamora del asesino. Sus ansías por volver a encontrarlo, la empujan a denunciarlo a la policía, que finalmente logra detenerlo. Sin embargo la astucia de Zucco le permite repetir la hazaña de alcanzar el tejado de la prisión en un intento de huida. En este punto, nos topamos nuevamente con la escena que daba comienzo a la obra, pero algo cambia en esta ocasión: en lugar de escapar, Zucco se precipita al vacío. ¿Se trata de una caída fortuita o de un suicidio que pretende poner fin a su drama?

Llama la atención (al menos a ésta que escribe) que los personajes de la obra, a excepción del protagonista, carezcan de un nombre propio. Quizás esto sirva para resaltar la fuerza apabullante de Zucco, que trastoca completamente la vida de todos los que se cruzan con él. Este asesino es sin lugar a dudas un ser detestable, tanto como lo es la sociedad pintada por Koltès que permite crecer en su seno este tipo de individuos; sin embargo como personaje tiene una riqueza extraordinaria que le otorga su complejidad psicológica.

Un tono muy diferente a Roberto Zucco, tiene el otro montaje del que vamos a hablar, Entrepalos de Miguel de Cervantes. Entrepalos fue un proyecto original y ambicioso, diferente por su estética caricaturesca, y con un elenco de más de 20 intérpretes que representaron dos de los entremeses de nuestro autor más internacional: El juez de los divorcios y El retablo de las maravillas.

En El retablo de las maravillas, Cervantes critica la excesiva importancia que los sectores más altos de la sociedad de su tiempo conceden a las apariencias y que lleva a los protagonistas de la obra a caer en una genial trampa.

En El juez de los divorcios, el autor retrata algunos de los temas tratados en los tribunales que concedían la separación matrimonial, con intención de acercarlos al público a través de su obra, sirviéndose para ello de vivarachos personajes con diálogos ágiles e ingeniosos.

Como prueba de la participación de Raúl en este montaje tenemos esta curiosa fotografía, en la que podemos ver más de una cara conocida de la televisión actual.

Sin embargo, la mayor peculiaridad de Entrepalos se halla encriptada en el propio título. Y es que los entremeses cervantinos están aderezados con música y danza, al son de los distintos palos del cante y el baile flamenco. Tangos, bulerías, soleás, fandangos, seguidillas,... conceden a la obra un “duende” muy especial, que hace honor al nombre de la compañía teatral que los dio vida.

Dos montajes muy distintos para dar comienzo y finalizar las colaboraciones de Raúl con una misma compañía teatral. Cervantes es el más clásico de todos los clásicos españoles, y los elementos renovadores que Entrepalos incluye, hacen el montaje aún más interesante; pero si hay que elegir, yo me decanto por la brutalidad con la que Koltès retrata la sociedad actual a través de Roberto Zucco. Y vosotras, ¿con cuál de los dos os quedáis?

11 comentarios:

chiqui dijo...

A mi, sin lugar a dudas, me tira mucho el lado oscuro, así que si tengo que elegir, me quedo con Roberto Zucco. Hay que ver la cantidad de veces que ha estado Raúl en el teatro cerca de criminales y asesinos.
La obra tiene muy muy buena pinta para las que gustamos de este tipo de historias.

Aunque por otro lado, y con lo poco que sé de las habilidades para la danza de Raúl, me mata la curiosidad de cómo se le darían los diferentes palos musicales a la hora de mover los pies a su ritmo. :P

Enhorabuena por el curre. ;)

Anónimo dijo...

una entrada muy currada señorita parchis!gracias por la informacion (desde luego os estrujais las neuronas buscando informacion de obras que datan del 2001!!!)
yo que quereis que os diga, me decanto mas por la segunda: soy muy flamenca y mezclar a cervantes con fandangos y bulerias me hace mucha gracia, y si a todo ello se le junta un raul con mucho duende.
la primera me parece demasiado oscura y"chunga" para mi, muchos asesinatos y demasiadas mentes perturbadas.
bueno chicas ya se acerca el fin de semana, besitos desde caceres
lucia

parchis dijo...

Ups, creo que me he explicado un poco mal, jajaja.

En Entrepalos, NO era Raúl el que bailaba (aunque seguramente sería impagable verle arrancarse por bulerías XDDDD); había bailarines profesionales que se dedicaban a ello.

Es que el montaje no era sólo teatral, por así decirlo, había cantaores, bailares, músicos y actores, y Raúl evidentemente estaba entre los últimos.

samureta dijo...

Me gustan tus artículos parchis. están muy elaborados y que capacidad de expresarte tienes. ya quisiera ser yo así.

chiqui dijo...

Anda, pues yo me imaginé que los actores también bailaban. Nena, es el trauma de aquel vídeo, ya sabes, el de los movimientos de gacela, que ando traumada. :P

Lucía! We miss you! ;)

Samureta, parchis es una curranta que no veas, lo que yo diga, encuentra lo imposible y encima lo redacta de narices. Es Raúl Cum Laude. :P

Chiqui (de estrangis)

Anónimo dijo...

Yo también me quedo en el aldo oscuro de Roberto Zucco, soy muy oscura yo que le vamos a hacer :)

(aunque no lo parezca sigo siendo fermaría, lo digo por si hay pensamientos de que he desertado, no es así pero la uni me tiene absorvida completamente y si tengo hueco prefiero pasarme por aquí porque no me da tiempo a pasarme por el foro, muy a mi pesar :( por favor no me olvideis, que sigo aquí)


Luna

Nicole dijo...

Parchis, nena, no dejas de sorprenderme con tus articulos. Cuando sea mayor quiero redactar como tu. :P

Yo tambien me quedo con la obra mas oscura. A mi la comedia me va, pero el morbo me va mas.

parchis dijo...

Jo, muchísimas gracias a todas, chicas(lagrimita de emoción xD).

Luna, corazón, que no te olvidamos tan fácilmente, y menos cuando siempre estás ahí para dejar un comentario a cada artículo ;)

Nicole, después de escribir las maravillas que has escrito en tu fic, no sé como te atreves a decirme eso :P

chiqui dijo...

Lunita, no seas tonta. :P
¿Cómo nos vamos a olvidar de ti?
Como dice parchis, pero si siempre tienes un comentario aquí para lo que va saliendo.

Lucía, nena, eres la luz del lado oscuro. :P

Anónimo dijo...

Muchas gracias chicas, ya no me siento tan sola en esta tortura llamada universidad :( Con cada artículo que publicáis me sacáis una sonrisa, que pedazo de documentalistas y escritoras estáis hechas!

Luna

Escarlata dijo...

Ains chicas que os tengo olvidas xd.
Gran articulo si señor Parchis, eres la enciclopedia Raulista.
Yo me quedo mas con el lado oscuro de la fuerza, el Zucco este tiene buena pinta la obra.
Joer lo que da de si el Raul no quiero ni pensar cuando sea un viejete la de obras que tendra a sus espaldas.
Esto es amor al arte.